Rio Tinto reconoce que un compromiso sincero con sus grupos de interés es un elemento crucial para lograr una practica profesional exitosa. Desarrollar relaciones de trabajo duraderas con quienes son afectados, o tienen un interes en lo que hacemos, es esencial para las futuras operaciones.
En ese sentido, Rio Tinto asume un compromiso estratégico con el desarrollo sostenible, pues considera que actuando de forma responsable se obtienen beneficios empresariales a largo plazo. Esto es, una buena reputación facilita el acceso a territorio, capital y personas. Estas son razones empresariales para hacer contribuciones responsables al desarrollo sostenible.
Rio Tinto – La Granja tiene a su alrededor cinco comunidades bajo su influencia directa: La Granja, ubicada a siete minutos del campamento del Proyecto La Granja; Paraguay, a 30 minutos; La Pampa, a 15 minutos, La Iraca, a 10 minutos y El Sauce a 20 minutos. Adicionalmente, mantiene comunicación y buenas relaciones con varias otras comunidades a las que considera tambié como parte del área de influencia general del proyecto.
Con la intención de mantener una comunicación fluida, Rio Tinto – La Granja se reúne periódicamente con los representantes de las comunidades en el área de influencia y les informa de los planes y avances del proyecto, además de escuchar sus sugerencias y comentarios sobre el proyecto. Esta información es, en la medida de lo posible, incorporada en las acciones de Rio Tinto – La Granja, a través de su Plan de Responsabilidad Social.
El plan de responsabilidad social de la empresa responde a la realidad de las comunidades que se encuentran en el área directa de influencia.
Para Rio Tinto – La Granja es muy importante escuchar y aprender todo lo posible sobre las comunidades vecinas, para poder mantener una relación positiva con ellos.
Situación previa al inicio del proyecto (2006):
Desde su ingreso a la zona,el equipo Rio Tinto-La Granja entabló una relación cercana con las comunidades en el área de influencia directa del proyecto, sus autoridades, y con los representantes de la sociedad civil. Se dieron conocer cuáles son las políticas y prácticas de negocios de Rio Tinto, las mismas que responden a los más altos estándares internacionales, sostenidos en sus valores empresariales de justicia, equidad y apertura.
Siempre que Rio Tinto opera, busca entender las implicancias sociales, ambientales y económicas de sus actividades, tanto para la comunidad local como para la economía en general.
Antes de iniciar las operaciones de exploración, Rio Tinto ya planificaba y compartía esfuerzos con las comunidades para ejecutar proyectos que impulsen su desarrollo sostenible.
Objetivos de Responsabilidad Social:
Rio Tinto busca desarrollar el Proyecto La Granja de modo tal que se maximicen las oportunidades de desarrollo local.
Es así como:
Se prioriza el apoyo para mejorar la salud y la educación de los pobladores, hombres y mujeres, adultos, jóvenes y niños.
Se impulsa el desarrollo de habilidades y capacidades existentes y nuevas en la población local, lo cual permitirá a los pobladores a reconocer que ellos son los actores principales de su propio destino y asuman sus responsabilidades en la realización de sus aspiraciones. Como parte de este proceso, ellos deberán comprender que sus aspiraciones implican ciertas obligaciones, relacionadas, en especial con sus familias.
En cada proyecto que se ejecuta, se compromete el aporte en recursos disponibles y la participación significativa y responsable de las comunidades, sin excluirse de asumir responsabilidad compartida.
Promover el empleo y autoempleo local no sólo de acuerdo a las necesidades del proyecto y las capacidades y habilidades existentes sino también orientado a atender nuevos mercados y desarrollar nuevas capacidades.
Los programas de Rio Tinto – La Granja son el resultado de consultas e investigación rigurosa.



